Diana Alí Ocaña
Diana Alí Ocaña es mentora de límites y experta en autocuidado emocional.
Su misión es ayudar a mujeres y madres a priorizarse sin culpa ni miedo, a través de sus sesiones individuales, cursos, talleres y publicaciones.
Su compromiso con esta causa nace de su propia experiencia personal y de un proceso de transformación profunda. Un ingreso psiquiátrico hace 13 años por vivir totalmente en incoherencia con ella misma, le llevaron a un gran deterioro y cansancio físico. Once años de terapia, algunos de ellos diagnosticada como depresivo- ansiosa, pasar por el psiquiátrico y hacer un profundo cambio personal fue lo que motivó a Diana a compartir herramientas para alcanzar la paz y la coherencia interna y a reconectar las mujeres con su voz auténtica y sus deseos para establecer límites desde el amor y la firmeza.
Más información en: https://www.dianaaliocaña.es/
Nota de Prensa
DECIR NO TAMBIÉN ES UNA OPCIÓN
Este libro es un camino hacia el autocuidado, el autoconocimiento, la autenticidad y el amor propio. A través de reflexiones profundas y pasos prácticos, comprenderás por qué a veces te alejas de ti misma, permites situaciones que afectan tu bienestar o dices «sí» cuando en realidad deseas decir «no». Descubrirás cómo priorizarte sin culpa, poner límites con amor y vivir en coherencia con quien realmente eres. Porque el bienestar que alcanzamos al cuidarnos no solo nos transforma a nosotras, sino que impacta en nuestras relaciones, en nuestro entorno y, sobre todo, en nuestros hijos, quienes aprenden con nuestro ejemplo el valor de vivir con respeto, lealtad y autenticidad.
La historia de Diana
¿Has sentido alguna vez, que aquello tenía que ser el mejor momento de tu vida, se convertía en tu peor pesadilla? Mi nombre es Diana Alí Ocaña y hoy soy una madre feliz.
Tras disfrutar intensamente de mi embarazo y de los dos primeros meses de mi baja por maternidad, el momento más dulce de mi vida se convirtió en la rotura más dura y profunda que había vivido jamás. Llegó de una forma sutil, como ese pequeño desgarro en un bolsillo que a fuerza de usarlo termina por agujerearse y deja caer todo lo que contiene. Un día comencé por sentirme mal, pero no entendía muy bien el porqué. El caso es que, poco a poco, me escurrí por el agujero de mi bolsillo y caí en una inmensa contradicción que me estaba robando la alegría de vivir y, lo que es peor, el disfrutar del mayor sueño de mi vida: ser una mamá feliz.








